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9 Vehículos en la “Carrera del Éxito”

26/04/2015

1.            Auto-estima

La base de todo es el amor hacia uno mismo. Por naturaleza, todos nos encarnamos como Seres perfectos y es, sólo a través de nuestras experiencias y las decisiones que tomamos sobre ellas, que transformamos esta perfección por una imagen de nosotros personal y única, frecuentemente, menos perfecta que en su origen.

La auto-estima es el vehículo fundamental y el pilar básico para que todos los demás participen en esta aventura. Si no hay autoestima, difícilmente podremos participar en la Carrera del Éxito. El cariño y el afecto hacía nosotros mismos es lo primero. Nada ni nadie puede darnos lo que nosotros no nos damos a nosotros mismos.

2.         Auto-valoración

Así como la autoestima tiene que ver con el amor hacia uno mismo y éste es entendido desde la esencia misma de lo que Soy, en la auto-valoración entran en juego otros factores. Principalmente la forma de medirlo que tiene que ver con referencias externas a nosotros mismos. Nuestro aprendizaje como seres humanos se realiza fundamentalmente a través de la comparación con elementos externos.

Para afirmar “Yo soy un buen cocinero” o un “Excelente cocinero”, necesito una referencia de medición y comparación. Por tanto, la autovaloración queda determinada por el contexto en el que he crecido, el ambiente social que me rodea, las creencias aprendidas durante mi vida, etc.

Si la auto-estima nos ofrece amor, la auto-valoración nos da valor y coraje.

3.         Auto-motivación

La auto-motivación es otro vehículo importante en esta carrera. Pero, ¿De dónde sacamos la fuerza para completar nuestros compromisos? ¿Qué hace que me ponga en acción cada mañana para cumplir con mis tareas?

La motivación tradicionalmente nos es ofrecida con recompensas externas. Más dinero, más beneficios, más reconocimiento social, mayores privilegios. Es una motivación valiosa en momentos puntuales, pero muy adictiva. Cuando conseguimos algo a través de motores externos, una vez alcanzados, necesitamos mayores dosis para seguir avanzando. Es como si nuestro auto necesitará cada vez de mayor octanaje en la gasolina para poder moverse.

Sin embargo, ¿de dónde sale la motivación interna? El Ser humano, por naturaleza perfecto, nace con un deseo de entregarse al servicio de los demás, de implicarse en causas, proyectos o con personas que se beneficien de sus cualidades, de sus talentos y habilidades. Una motivación que sale desde nuestro Ser, desde nuestro corazón, desde nuestros anhelos más personales. En dosis medidas por nosotros mismos y que, al ser manejadas desde nuestro Ser, son inagotables y perennes.

La motivación interna nace del hecho de sentirnos parte de la tribu a la que pertenecemos, de sabernos partícipes de algo más que nosotros mismos. De creer que nuestra aportación es un regalo a la sociedad.

La auto-motivación por tanto nos aporta chispa y vitalidad interior.

4.         Auto-reflexión

La auto-estima nos aporta amor.

La auto-valoración nos aporta coraje.

La auto-motivación nos aporta fuerza.

Y ¿qué nos aporta la auto-reflexión?

La reflexión es la vehículo que nos diferencia a los seres humanos del resto de los animales. Nuestra capacidad de pensar es el instrumento más poderoso que disponemos para ser grandes, para realizar cosas grandes y para dejar una huella profunda de nuestra existencia.

Si bien la definición de la palabra reflexión conlleva una connotación positiva (“Pensamiento o consideración de algo con atención y detenimiento para estudiarlo o comprenderlo bien.”) también es sabido que el pensamiento es una cuestión de elección. Allí en donde poco el “foco” de mi pensamiento expandirá o limitará mi campo de posibilidades.

El libre albedrío tiene dos caras. Una cara iluminada, y otra cara algo más oscura. La auto-reflexión nos invita a utilizar este vehículo en beneficio de mis otros 3 vehículos precedentes, pues el auto de la reflexión:

  • incrementa mi autoestima,
  • refuerza mi autovaloración e
  • aumenta mi automotivación. 

5.         Auto-conocimiento

El vehículo del auto-conocimiento tiene que ver con la forma en la que me percibo a mi mismo. Todos tenemos una imagen particular de nosotros mismos. En algunos casos nuestra imagen privada coincide con nuestra imagen pública, es decir lo que los demás piensan de mí, cómo percibe el mundo exterior.

No obstante, en muchos casos la distorsión entre mi imagen privada y mi imagen pública es enorme. Esto es debido a que hemos adquirido ciertos pensamientos y creencias durante nuestro crecimiento como personas y los hemos asumido como una “verdad” sin cuestionarnos si son ciertos.

El auto-conocimiento es el encargado de contrastar mi imagen privada y mi imagen pública. Verificar si lo que yo pienso de mi y lo que piensan los demás es coincidente y, si no lo es, profundizar en conocer cual es mi verdad personal al respecto.

Asimismo, el auto-conocimiento es un vehículo que profundiza en nuestro interior más profundo para encontrar los talentos que nos son innatos. Hemos creado tantos personajes distintos en nuestra vida para manejarnos en un mundo cambiante y plural que continuamos sorprendiéndonos de detalles, aspectos y facetas de nosotros mismos que nos habían permanecido ocultas. Y entre ellos, los talentos, han permanecido ocultos de forma significativa pues nuestra educación familiar y social ha puesto más el foco en enseñarnos estándares socialmente aceptados que verdades internas que nos aproximen al éxito.

6.         Auto-experiencia

La auto-experiencia es un vehiculo similar al conocimiento pero mira las habilidades, cualidades, y aprendizajes que me hacen único en interacción con el mundo.

Es como decimos en el libro Felicidad Laboral cuando hablamos del Juego Social del Trabajo, son tus Grupos de Cartas personales que te hacen único como Jugador en este Gran Juego Social.

Este auto tiene como misión recopilar y llevar todo aquello que te hace especial, aquello que te permite participar de forma eficaz en la “Carrera del Éxito”.

7.         Auto-decisión

Un nuevo auto, el de la decisión. Nuestra capacidad de elección nos hace libres. Y esta libertad conlleva necesariamente un continuo flujo de toma de decisiones. Si me quiero levantar o no, si quiero ser puntual o no, si decido tomar esto u lo otro en el desayuno. Si quiero tomar el bus, el metro o mi coche. Si quiero dar lo buenos días con una sonrisa. Si quiero hacer mi trabajo de forma excelente. Si elijo cuidar mis relaciones personales. Si quiero cuidarme y cuidar de los demás. Etc. etc.

Nuestro día cotidiano está lleno de decisiones, conscientes o inconscientes. Este vehículo funciona mucho mejor cuanta más atención le damos a la hora de que nuestras decisiones sean conscientes pues estas pueden afectar otros vehículos de la carrera, como  el auto de la estima o el de la valoración, por ejemplo.

Saber elegir es de sabios pero decidir consecuentemente a nuestros ideales, valores y objetivos lo es aún mejor. Tus decisiones, una tras otra, tienen consecuencias. Y por ello, cuidar el auto de la decisión puede ser muy significativo para alcanzar el “Éxito de Ser Tú Mismo”

8.         Auto-disciplina

Nuestra gran misión como seres humanos es crecer, evolucionar, Ser más y mejor. Por ello, el auto de la disciplina nos aporta la continuidad en esta misión. En este contexto la disciplina nutre las reglas de juego para caminar constantemente más allá de las dificultades que encontremos en la Carrera del Éxito.

9.         Auto-evaluación

La evolución requiere de evaluación, si deseamos constatar que efectivamente algo se ha transformado.

El auto de la evaluación nos da confianza, seguridad y, con ello, la tranquilidad de saber que la carrera discurre tal y como lo habíamos imaginado. Nos permite, corregir la velocidad, la estrategia y maximizar los recursos que disponemos.

La Carrera del Éxito queda fuera del paradigma tradicional de competición en donde si una gana, los demás no lo hacen. Por el contrario, en la Carrera del Éxito solo se gana si todos los autos ganan.

Es por ello que el auto de la evaluación procura conocer todos y cada uno de los detalles de los demás participantes de la Carrera del Éxito.

Observa si la autoestima ha sido dañada por algún factor que le haya separado del Amor.

Supervisa si los autos de la valoración y el conocimiento realizan las “puestas a punto” necesarias para correr de forma eficaz.

Supervisa los autos de reflexión, la  decisión y de la disciplina a coordinar su aportación con el auto de la experiencia para permanecer en activo e incrementando nuevas experiencias y conocimientos y potenciando las habilidades y aprendizajes ya adquiridos durante la carrera.

Y, finalmente, corrige las deficiencias que pudiera encontrarse en el auto de la motivación.

El auto de la evaluación es el Director y guardián permanente de la carrera.

Etiquetas: trabajo autoestima autovaloracion conocimiento decision

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